Durante el s. XIX tuvo lugar una gran emigración de colonos chinos a Cuba, el denominado “tráfico de culíes” usados como mano de obra en la caña de azúcar desde el Tratado de Nanking de 1842. El 10 de octubre de 1864 se firmó el Tratado Tianjin de Amistad y Comercio entre España y China que permitía la emigración legal de chinos a las colonias españolas de ultramar (derecho de reclutamiento) y que marca el punto álgido en la oficialidad de las relaciones bilaterales entre España y China aunque la antigua ruta comercial decaerá con la pérdida de Filipinas España pasó a un segundo plano como potencia como se demostró en la Conferencia de Berlín y en la resolución internacional de los conflictos sobre los derechos históricos de España en esta parte del mundo (casos de Las islas Carolinas, Borneo, Annam, Sibuto, Joló, islas Marianas, Guam, etc). La cuestión de los culíes se completaría con la firma del Convenio relativo a la emigración de chinos a Cuba de 1877 ya que durante los años anteriores se produjeron protestas y problemas con el Tsub li yamen (Mº AAEE chino). Durante ese periodo aumentaron nuestras relaciones diplomáticas con el objetivo último de encontrar siempre una solución pacífica a eventuales conflictos. España no tomó parte en las guerras del Opio con otras potencias occidentales. En esa época España mantuvo una relación pacífica con China a diferencia de los conflictos con otras potencias. En 1894 se firmó entre las partes la Declaración de neutralidad con motivo de la guerra entre China y Japón.
Ambas partes mantuvieron embajadas, consulados y viceconsulados honorarios. China mantenía embajada en Madrid y consulados en Barcelona y Valencia. España tenía embajada en Pekín, consulado general en Shanghai y viceconsulados honorarios en Cantón, Tientsin y Amoy. España gozó en China como otros países de la jurisdicción consular entre otras prerrogativas de extraterritorialidad. Durante la época de la República Nacional de China ambas naciones firmaron el Tratado de Comercio de Nankin de 1928.En el año 1927 había registrados en China 605 españoles. Más de la mitad eran mestizos de origen filipino. La mayor parte de la colonia española, la mitad de ellos, se encontraba en Shanghai. Durante la década de los años 20 y 30 del s. XX las relaciones comerciales eran escasas y la balanza ya era muy desfavorable para España. España exportaba esencialmente productos alimenticios y conservas, armas y corcho.
Las misiones españolas durante el s. XIX y XX se extendieron por diversas regiones de China y disponían de diversas propiedades. Como ya se ha señalado anteriormente jesuitas, franciscanos y dominicos fueron introduciéndose en China desde el s. XVI. A finales del s. XIX y, sobre todo, principios del XX con la debilidad del Gobierno chino las misiones religiosas europeas se fueron asentando con más intensidad en China y entre ellas las españolas de jesuitas, franciscanos, agustinos, agustinos recoletos, monjas mercedarias, y dominicos. Estaban distribuidos principalmente entre el norte y el sur de la parte este de China (Wuhu, Anhui, Hunán, Chensi, Luchow o Fuchen.) Uno de sus mayores problemas fue la protección. Los misioneros españoles no gozaban de especial protección. Muchos de ellos estuvieron protegidos bajo pasaporte francés y, por tanto gozaron de la especial protección que amparaba a los católicos franceses mediante acuerdo con el Gobierno chino.
Al cabo de la Primera Guerra Mundial se instalaron en España algunos chinos residentes en Francia que establecieron teatrillos y circos acrobáticos ambulantes. A partir de los años 20 la literatura español dedica atención a China (Pío Baroja, Vicente Blasco Ibáñez o Luís de Oteyza entre otros o diplomáticos españoles en China como Julio de Larracoechea o Valera,). Es probablemente un reflejo de la pujanza que entonces estaba teniendo el comercio internacional con China y, especialmente, en Shanghai donde había una colonia española formada varios empresarios españoles se habían instalado allí y empleados españoles que habían vivido en Filipinas y habían emigrado después de la pérdida de Filipinas en 1898 o por filipinos de nacionalidad española.
Durante la guerra civil el partido comunista chino apoyó al Gobierno republicano. Un contingente de unos cien chinos participó en la guerra civil española encuadrados en las Brigadas Internacionales. Los sucesos de julio de 1936 que llevaron al alzamiento militar de Franco afectaron a la representación española en China por la dimisión de varios de sus cargos oficiales. El Gobierno republicano en el exilio y el partido comunista mantuvieron contactos con la República Popular de China de Mao Zedong.
Como sucedió con la mayoría de países occidentales las relaciones diplomáticas de España continuaron con la República de China tras la revolución comunista de 1949.Sin embargo, después de la huída a Taiwán del Kuomintang (KMT), el Gobierno tardaría todavía unos años en reconocer al gobierno de la isla y establecer relaciones diplomáticas formales. La República de China quedó reducida a la isla de Formosa (Taiwán) a partir de esa fecha. La República de China o Taiwán ocupó el asiento de miembro permanente en el Consejo de Seguridad y figuró como miembro de la AGNU hasta su sustitución por la República Popular de China en 1971.España El 28 de junio de 1952 España y la República de China firmaron un acuerdo para reanudar las relaciones diplomáticas e intercambiar embajadores. El 20 de febrero de 1953 se firmó el tratado de reanudación de relaciones diplomáticas mantuvo relaciones oficiales con Taiwán entre 1952 y 1973.En 1973 España rompe relaciones diplomáticas con Taiwán.